MultiplyingHope

MultiplyingHope

Historias

Con la pandemia del COVID-19, mucha gente alrededor del mundo perdió de todo. En un pequeño pueblo Mejicano, una mujer se empobreció tanto que ya no pudo pagar su cuenta de luz. Su hijo, quien vivía cerca, no se vio tan afectado como su mama, pero ellos no se habían hablado por muchos años. ¿Por qué le pediría ayuda a él ahora?

Esta mujer empezó a asistir a un grupo de sanidad de Multiplicando-Esperanza. Poco a poco, ella empezó a aprender sobre el poder del perdón para sanar relaciones rotas, así como a curar su propio corazón herido. Este programa le enseñó que el extender la mano para pedir ayuda es también importante como parte de su sanidad.

Un día, ella fue a ver a su hijo. “¿Me dejarías poner mi comida en tu heladera para que no se malogre, por favor?” le dijo. Su hijo se sorprendió mucho. “No”, le respondió. “¡Tú no tienes electricidad – ven a vivir conmigo!”

El líder del grupo, quien nos contó esta historia, dijo que: “Ha sido asombroso ver que el COVID cerró muchas cosas, pero no cerró lo que Dios hace. No fue algo que hicimos nosotros, sino Dios abriendo puertas que habían estado cerradas por mucho tiempo.”

“¿Por qué usamos este proceso?” preguntó el líder. “Porque poco a poco se filtra a través de toda su vida. ¡A veces ellos dicen que no lo hacen, pero realmente si lo están haciendo!”

Durante la Pandemia del COVID–19, los líderes de Multiplicando-Esperanza usan muchas veces llamadas del video para conectar con sus grupos y continuar el proceso de sanidad.

En un grupo en Perú, había una mujer que frecuentemente tenía problemas técnicos con la llamada grupal. Ella siempre llamaba a sus hijos para que la ayuden a conectarse. Y cada semana, cuando tenía que decir si había compartido la historia bíblica con alguien, parecía que no había hecho nada. Su líder estaba preocupado por ella. Contar la historia es una parte importante de la curación.

Un día, el líder le preguntó: “¿qué hiciste esta semana?” La mujer empezó a contarle acerca de cómo les había contado la historia a todos sus amigos en sus conversaciones diarias. Ella pensaba que eso no contaba para cumplir la tarea, pero era exactamente lo que ella necesitaba para seguir sanándose.